En una asesoría laboral en Vilanova i la Geltrú conocemos bien qué es lo que ocurre cuando llega una inspección de trabajo. Este es un momento que genera un fuerte estrés y que, en más de una vez, le tocará vivir a la empresa.

A lo largo de un año, se llegan a inspeccionar hasta 355 000 centros laborales. De ellos, en 80 000 se suelen detectar infracciones laborales. Para que esto no pase en la empresa, en esta entrada, se aportan las claves más destacadas por si llega este día.

El primer consejo que se puede aportar a la empresa desde una asesoría laboral en Vilanova i la Geltrú es que se mantenga la calma. La mayoría de inspecciones son rutinarias y en la mayoría de casos no son porque haya existido una denuncia previa.

Si el inspector está correctamente acreditado, se debe dejar entrar en el centro laboral, incluso aunque no te ha llegado notificación de dicha inspección. No insistas en preguntar si la visita se produce por una denuncia, ni tampoco preguntes el motivo, simplemente hay que limitarse a hacer caso al inspector.

El inspector tiene derecho a solicitar la documentación y a entrevistarse con todo tipo de personas de la empresa. Se debe dejar actuar libremente, ya que una coacción puede suponer sanción. El funcionario, además, podrá recorrer cualquier rincón de la empresa. Es recomendable, llegados a esta situación, contar con toda los papeles en regla.

Los papeles que puede reclamar un inspector son los siguientes:

- Libro de visitas.

- Documentos de inscripción, altas, bajas, etc, de la Seguridad Social.

- Justificantes de abono de cuotas a la Seguridad Social.

- Contratos de trabajo.

- Escrituras de constitución de la empresa.

- Inscripción en el IAE.

- Resúmenes de las horas extras de los trabajadores.

En Gestoría Hernández te contamos los consejos para enfrentarse a una inspección laboral. Sigue nuestros consejos. ¡Todo será más fácil!